Admirado por absolutamente todos, Herbie Hancock es trata de una de las figuras mas trascendentes dentro del jazz y de los estilos contemporáneos. Estilísticamente siempre ha sido un explorador, iniciando en el funky-jazz de fines de los 50`, pasando por las bandas mas exigentes de la historia, hasta el jazz-rock y las fusiones.
Nació en Chicago, 12 de febrero de 1940, y a los 23 años e econtraba cambiando su carrera de ingeniero por la definitiva vocación de las 88 teclas. Prácticamente todos las vertientes jazzeras surgidas tras el bebop han pasado por el piano de Hancock, desde el hard bop, la fusión, el jazz modal, el funky , jazz electrónico. En 2003 editó un tributo a George Gershwin repleto de clásicos, y en 2005 publicó el disco Possibilities, en el que explora también en la música de baile.
Sin dudas, el estilo pianístico y de teclado de Hancock son completamente propios, con su propios rasgos armónicos urbanos y complejos, y sus ritmos particulares. Habiendo estudiado ingeniería, Hancock estuvo siempre perfectamente preparado para la era electrónica: fue uno de los primeros maestros en el piano eléctrico Rhodes y en el clavinet Hohner. En todo caso, el piano ha sido siempre su instrumento preferido.
En mayo de 1963, Miles Davis le pidió que se uniese a su banda para las sesiones de Seven Steps to Heaven; se quedó con él durante cinco años, lo que le hizo perder parte de su estilo en favor de una absorción de las directrices musicales de Davis (importancia del silencio y el espacio, concepto del tempo como algo esencial al jazz), quien incluso le sugirió pasarse al piano eléctrico Rhodes. Por su parte, Hancock aportó a la música de Davis un sonido amplio, audaz y a la vez agradable, con marcadas raíces en el blues. Durante esa época, su carrera en solitario con Blue Note siguió adelante, destacando con cuatro sofisticadas composiciones: Maiden Voyage (en su disco homónimo), Cantaloupe Island, Goodbye to Childhood y Speak Like a Child. Tocó también para el productor Creed Taylor y compuso la banda sonora para la película Blow Up de Michelangelo Antonioni, Empyrean Isles (1964), que le abrió las puertas a futuras colaboraciones con el mundo del cine.
Hancock participaría en In A Silent Way y Bitches Brew, discos originarios de la fusión jazz-rock. Abandonó a Miles Davis en 1968 y grabó un disco de funk, Fat Albert Rotunda; en 1969 formó un sexteto que causó sensación. Fuertemente empapado de la era electrónica, añadió a su piano eléctrico y a su clavinet el sintetizador de Patrick Gleeson, y las grabaciones se volvierón más complejas rítmicas y estructuralmente, creando su propia visión de la vanguardia.
Hacia 1970, añadió a su nombre, como otros muchos músicos de jazz, su nombre africano: Mwandishi. Disolvió su banda en 1973 y, tras estudiar budismo, decidió que su objetivo debía ser hacer feliz a su público.
El siguiente paso fue un grupo de funk podersos, cuyo primer disco Head Hunters, se convirtió en el mayor éxito de ventas de jazz de la historia. En este disco se produjo la explosión de la fusión en su vertiente más funky y negra, un disco rítmico y muy bailable, lleno de alusiones a Sly Stone y James Brown, abundante en sintetizadores y sonidos eléctricos. Manejando todos los sintetizadores él mismo, Hancock grabó varios álbumes electrónicos. Sin embargo, en ningún momento abandonó el jazz acústico. Tras una fugaz reunión del Miles Davis Quintet de 1965 (Hancock, Ron Carter, Tony Williams, Wayne Shorter, con Freddie Hubbard en vez de Miles) en el Newport Jazz Festival de 1976, decidieron ir de gira al año siguiente como V.S.O.P. El rotundo éxito del gurpo provocó que Hancock se coronase como un gigante del piano, que la dirección post-bop que Miles había tomado a mediados de los sesenta no se perdiese y que se allanase el camino para el revival de los neo-tradicionalistas, algo que tuvo lugar en los ochenta con Wynton Marsalis. V.S.O.P. continuó reuniéndose esporádicamente hasta 1992.
Herbie es el autor de dos de las composiciones jazzísticas más populares de la historia, "Watermelon Man", primer corte de su disco de debut Takin' Off (1962), que arrasó en las emisoras de rhythm and blues en la versión de Mongo Santamaría, y "Cantaloupe Island", que 32 años después de su creación tendría un gran éxito popular cuando el grupo de hip hop británico US3 la zámpelo y vendió millones de copia.
Hancock reconoce en Miles Davis a su músico preferido, porque Miles"defendía el principio básico del jazz, que consiste en tocar el momento, no el pasado. Nos decía que toquemos, que ejecutemos notas, que no nos preocupemos por la prolijidad porque el jazz es un arte bien libre”.